Ha sido toda una sorpresa este hotel. A pesar de su fachada anticuada y poco atrayente, encierra tras sus muros un paraíso de placer y descanso. El personal (sobre todo recepción) es súper amable, te acogen como si fueses "de la familia", poniendo sólo facilidades. La presentación del hotel y de los servicios es excelente y enseguida tienes toda la información que necesitas para disfrutar de absolutamente todo lo que este hotel tiene que ofrecer, que es muchísimo.
El hotel está dividido en dos edificios: el primero es el principal, donde está la recepción, el comedor y las habitaciones normales. En el segundo edificio están las habitaciones superiores y en la terraza del ático, el jacuzzi con unas tumbonas de ensueño.
HABITACIÓN: la habitación doble superior es magnífica. No hemos descansado mejor en ningun otro hotel. El colchón es maravilloso, las almohadas comodísimas. El hotel además pone a disposición más almohadas. Hay una tele pantalla plana muy grande y posibilidad de visualizar canales de todo el mundo. El baño es grande y tiene hasta ducha con hidromasaje (el único contra que tiene la ducha es que faltaría una mampara adicional, porque salpica muchísimo fuera, y un videt).
SALONES: El hotel tiene, en ambos edificios, varios salones con sofás de cuero enormes, mesas y sillas para poder traerse comida de fuera y comer tranquilamente. Hasta hay un ordenador gratuito con acceso a internet. Además cuenta con WIFI que llega hasta la primera planta. Además, cada día de 15h a 17h, en el salón-bar, se organiza el "tea time", donde puedes servirte el té mientras disfrutas de los sillones individuales y la tele. Por cierto: hay una pequeña biblioteca con libros y revistas en varios idiomas.
PISCINA Y JACUZZI: En el edificio principal hay una gran terraza con tumbonas, parasoles, mesas y una piscina preciosa. Todo rodeado de árboles y palmeras que dan un ambiente tropical muy chulo a todo el conjunto. El Jacuzzi se encuentra en el edificio "pavillón" (el segundo edificio), en el ático. Es grande y está súper limpio. Además, hay tumbonas para poder tomar el sol.
DESAYUNO BUFET: Esto ha sido lo más sorprendente. No nos podíamos creer la cantidad de comida y bebidas que se sirven: hasta 8 tipos de pan diferentes, embutidos y quesos, bollería (croissants, pan quemado, brioche, churros, ...), repostería (hasta 6 tartas diferentes, madalenas, ...),Crêpes con nata, chocolate Nutella y helado, vasitos de Bloody Mary, Salmorejo, Destornillador, cremas de diferentes sabores, cucharitas de degustación (con pulpo, hamburguesas y huevos de codorniz, jamón con piña, salchichas con cebolla, dátiles con beicon), mozzarella con aceitunas, membrillo y queso fresco, crema de frutos secos, muchísima y muy variada fruta, y mucho, muchísimo más. Hasta cava! Hay al menos 100 variantes de posibles desayunos y siempre reponen en cuanto se acaba algo.
En general, este hotel es un bombón. Personal muy amable y competente, todo muy limpio, comodidades todas las que te puedas imaginar y un ambiente de relax y disfrute. Y para más felicidad, está súper céntrico. ¿Qué más se puede pedir?
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