La casa está bien, y el dueño es amabilísimo, pero lo que dice su web es bastante exagerado. Aparte de la descripción de la zona, no hay, como dice, restaurante ni posibilidad de desayuno. Además, en dos noches que estuvimos no nos hicieron la habitación, lo cual tampoco sería nada del otro mundo si no fuera porque sólo había champú y toallas para una vez.
A lo mejor en temporada alta las cosas van mejor, pero los detalles hay que cuidarlos.
