Este pequeño hotel está situado en una calle peatonal justo a 1 minuto de Santiago Catedral. Me alojé allí después de caminar el Camino de Santiago - está justo al lado opuesto de la oficina de los peregrinos. La decoración es muy cálida, que mezcla moderno con - con muchas viejo de las paredes de ladrillos vistos por piedra, las superficies de madera, pinturas modernas en las paredes, el techo de pisadas color cristal... Hay un pequeño ascensor. El personal de recepción está en el primer piso, como es el área de desayuno abierto. El servicio era muy amable y acogedor, y había un montón de opciones en el desayuno.
Mi habitación doble era justo a la cima, el alero, por lo que no había mucho espacio de cabeza pero estaba bien para mí. Muy tranquilo, refinado. Estoy andando el Camino de nuevo este año, y espero regresar a este hotel después de hacer turismo.
- Rua Villar Hotel
