Pasé un fin de semana con mi pareja en este hotel de Logroño. Cuando llegamos a recepción nos dieron una habitación con las camas separadas y para fumadores (se notaba nada más entrar por el olor!!), pero al ir a hablar con el recepcionista y decirle que habíamos reservado una habitación con cama de matrimonio inmediatamente nos la cambiaron, y nos preguntaron si la habíamos usado o el lavabo para repasarla antes de darsela a los siguientes inquilinos. No habíamos hecho más que dejar las maletas y volvimos a bajar para hablar con ellos, a pesar de eso, mandaron una persona a revisarla. Fueron muy amables. La habitación que nos dieron finalmente con cama de matrimonio era amplia, con un armario con espejo, un escritorio y un mueble donde dejar las maletas. La cama podría haber sido un poco más cómoda, pero bueno. Al menos no se oían ruidos y se podía descansar bien. El lavabo tenía todo lo necesatio y básico, incluido secador de pelo. El agua de la ducha estaba bien.
Es de agradecer mucho un detalle: en el distribuidor del pasillo habia una nevera con manzanas y botellas de agua para servirse de manera gratuita.
La localización estaba bien. No demasiado céntrico, pero tampoco lejos de la calle Laurel. A unos 8 minutos caminando. El precio de la habitación fueron 68 euros la noche. Solo alojamiento.
- Hotel Ciudad De Logrono
