El hotel está en un edificio viejo restaurado. Se nota que el edificio ha sido restaurado y que la base es vieja, pero esto no le resta calidad al hotel. Han puesto una decoración bastante moderna y con un ligero toque minimalista que me ha gustado mucho.
El recibimiento fue bueno, y no tuvimos ningún problema en absoluto con el personal. De hecho, se nos quedó un abrigo, no barato precisamente, en uno de los armarios. Lo encontraron y nos lo devolvieron cuando volvimos a Madrid. Muy honestos.
La recepción es pequeñita, y el Hall está algo tocado (hay algún sofá un poco rajado por los lados), pero aún así va bien. Hay agua fresca, café y té disponible para quien lo desee, cosa que se agradece si acabas de llegar y tienes sed o necesitas recueperarte un poco.
El ascensor es pequeño, máximo para tres personas medianas. A pesar del tamaño, NO sube lento como han comentado otros por aquí, aunque una familia se verá forzada a hacer dos viajes, puede que hasta tres si lleva maletas.
Nos asignaron la habitación del último piso. Era bastante grande, tenía dos habitaciones a las que se accedía subiendo por una escalera de caracol (es decir, la habitación tenía dos pisos, aunque no vienen separados por un techo que corta toda la habitación, sino que parece que antiguamente era un ático al que le han puesto camas arriba sin crear una nueva planta). Cada habitación disponía de un baño con ducha de hidromasaje. El tercer baño estaba en la planta de abajo, y también había ducha.
Cada habitación tenía, también, su propia televisión de pantalla plana. También había una tercera en el salón. En éste, había un par de sofás y una mesa baja. Además, había un escritorio con un portátil con Linux. No es ningún problema usar ese sistema operativo, y para tareas básicas como mirar el correo o navegar por la web uno ni se da cuenta de que no está en Windows. Hay aire acondicionado y calefacción, 4-5 pequeños distribuidos por la habitación. Puede que a la llegada la habitación tarde un poco en coger algo de temperatura (en invierno).
El desayuno está bien. Se sirve de 7:30 a 10:30 y tiene suficiente variedad y cantidad. El café es bueno, también el servicio y las vistas desde el quinto piso.
El único inconveniente, importante, del hotel, es que las cañerías huelen. No es que te hagan imposible la estancia, pero se nota lo suficiente como para molestarte cuando vas al baño. Por eso valoro con nota un poco más baja la limpieza.
Esta MUY bien situado. Saliendo de la estación de metro de Sevilla tardas treinta segundos, literalmente, en llegar al hotel. Es perfectamente posible ir en metro al hotel, aunque hay que hacer 2 transbordos (Barajas > Colombia > Príncipe de Vergara > Sevilla). Mejor no hacerlo si lleváis muchas maletas, pero si no, es completamente posible y os ahorraréis un buen pellizco (el taxi sale unos 30-35€). Para moverse por Madrid, más de lo mismo. Un lujo de ubicación. Por si fuera poco, JUSTO debajo del hotel hay un Starbucks y un VIPS. A poco tiempo caminando tenéis Puerta del Sol con muchos sitios para hacer compras y comer.
No sé si diría que es un cuatro estrellas por instalaciones, quizás un tres de los buenos, pero la ubicación quizás haga que el hotel merezca la cuarta. Volvería de tener que pasar por Madrid de nuevo.
- Hotel Petit Palace Alcala Torre
- Hotel Petit Palace Alcala Torre Madrid
- Petit Palace Alcala
- Hotel Petit Palace Alcala
- Petit Palace Alcala Torre Hotel
- Petit Palace Torre Alcala
- Petit Palace Madrid Alcala
- Petit Palace Alcala Torre Madrid
