En primer lugar es un hostal y no un hotel. La ubicación, tratándose de Madrid, es buena. Una vez entras en el portal, el olor ya es lo primero que te echa para atrás. En fin, una vez que subes a la planta que corresponde, te encuentras con una señora que te toma los datos y te hace entrega de las llaves. A nosotros, que éramos dos parejas, nos dieron la habitación, que es una cuádruple. Nada más abrir la puerta vimos que nada tenían que ver las fotos que habíamos visto en internet con la realidad. Un minúsculo cuarto de baño sin papel higiénico, aunque con agua caliente. Una persiana que sólo bajaba hasta la mitad, el suelo sucio, las sábanas con pelos y en mitad de la noche a mi pareja se le caia cal en la cara desde el techo. Yo comprendo que es un hostal, y que el precio y la calidad son inferiores a un hotel, pero de ahí a lo que acabo de comentarles, creo que va un trecho. A destacar una bolsa que me encontré en el cajón de la mesilla con un bocadillo en su interior mordisqueado de hacía varios días por la pinta y el olor. Lo único bueno aparte de la ubicación fue el colchón, en el que gracias a Dios pudimos descansar bien.
- Hostal Alaska Madrid
- Hotel Hostal Alaska Madrid
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