Es tranquilo, pero queda lejos de todo. No tiene suficiente lugar de parking, y el camino es angosto. Se debe bajar desde la calle a la recepciòn, y luego subir a las habitaciones (teniamos 2º piso, sin ascensor). Y nos confirmaron habitaciones con vista al mar, pero para ver el mar habìa que abrir la ventana y sacar la cabeza afuera!
La atención, muy buena.
- Fiorita Hotel Sorrento
