Llegamos el viernes Santo en vez para el fin de semana Santa en alrededor de las 3pm y nos dijeron que ya no podíamos registrarnos en el hotel hasta las 6.30 p.m (en el sitio web os aconsejo que que el check in es de a partir 10,30). En la mientras nos ofrecieron a dejar nuestras maletas en una zona común, que no era seguro. Nos ofrecieron una habitación y nos dijeron que enseguida que nos cubriría nos cambiaron a otra habitación el día siguiente. El hotel está cerca del centro de la ciudad (pero no está a una distancia a pie). Actualmente, el edificio en el que el B&B está ubicado es dilapidado y os gusta la obra de construcción. Hay al alcance los cables, andamios está a unos para ir a y no es muy atractivo. El patio y las zonas comunes que conduce a la puerta principal se ven peor que el Coliseo. El personal es muy amable y servicial. El WiFi es poco fiable y nos tuvimos que pedir para el router a ser reajustada dos veces durante nuestra estancia de 4 noches. A menos que estés en la habitación 3 recepción es pobre. La mayoría del tiempo no hay teléfono móvil la recepción. El desayuno es muy modesto: café y zumo, pastas seca y pan un bacón crujiente. No hay los platos o vasos de oferta. Hay copos pero no hay cucharas ni cuencos para comer. Nos despertaba a 9,30 de la mañana del domingo por la limpiadora nos preguntaban si queríamos la bandeja de desayuno para el día siguiente. La televisión es tan pequeña que necesitas los prismáticos para ver lo que está haciendo obras. Las sábanas tenían agujeros. La ducha es extremadamente pequeño y podría haber hecho con un lugar limpio. El gel de ducha se proporciona pero no hay champú. No me volvería a alojar aquí. No es buena relación calidad-precio por el precio.
