Llegando por primera vez a Roma, de noche y con mi valija extraviada por la aerolínea, arribar a Contemporaneo y que nos reciba toda la calidez y simpatía de Marta, fue un maravilloso bálsamo. Pudimos disfrutar de la Ciudad, después del sabroso café matinal y de la riquísima pastelería italiana, el desayuno variado, con frutas y jugos y repito la presencia de Marta nos dieron la mejor bienvenida a nuestro inicio de viaje.
La ubicación, también buenísima, junto a la plaza de Sta. María Maggiore, nos permitía tener bellísimas vistas desde la habitación.
Nuestra habitación, sencilla e impecable, con doble vidriado hermético nos aislaba de los posibles ruidos de la calle.
Nos hemos sentidos muy cómodos y muy bien acogidos.
- Contemporaneo Rooms Rome
