Gracias Marlene. Este lugar era fenomenal y una estupenda manera de empezar nuestro largo viaje en Europa. Nos recibieron como viejos amigos en la puerta, las 8:30h a llegar después de 12 horas de vuelo. Nuestra habitación estaba lista, así que nos invitaron a deshacer, una ducha y cambiarnos de inmediato. La nuestra era la habitación con la cama, sofá y con baño doble de la cama. Era espaciosa, limpia y tranquila.
Marlene nos dio la hablar de Roma, completo con mapa. Qué ver, dónde ir, cómo ir en el tren más cercana de metro. Estaba a 5 minutos a pie de la estación del tren del metro, billetes son de $1 euro por 1 viaje, pero puede ser para los autobuses por hasta 75 minutos también.
El desayuno diario empezó a 830, consistía en de panecillos, un cruasán, yogur y de por supuesto café. Una buena forma de empezar el día con los otros huéspedes (pero sólo hay 3 habitaciones, así que el lugar estaba nunca muy llena). casa Marlene era muy interesado a oír donde nos habíamos visitado y nos dieron consejos sobre dónde ir al lado si nos tuvimos preguntas.
Hay un ordenador para los huéspedes, o WiFi si tienes un ordenador portátil o inteligente teléfono. Fue fácil de usar y muy servicial. En conjunto es un sitio estupendo donde alojarse.
