El alojamiento perfecto en Roma. Muy bien situado: se puede ir andando al Vaticano y tiene cerca el metro y varios autobuses que llevan al centro; un mercado estupendo enfrente, y varios restaurantes en los alrededores. Limpieza diaria de las habitaciones. Además dispone de algunos extras: nevera con agua y yogures, microondas, pc con conexión a internet... Las indicaciones de Romeo son muy útiles, gracias!! La repostería artesanal hecha por Bibi se merece una mención aparte, aunque nosotros necesitábamos completar el desayuno con algo de fruta, queso, etc. Diré también lo que menos me ha gustado: poco sitio para el desayuno dada la capacidad del B&B, había que hacer turnos. Un alojamiento para recomendar. Yo repetiría!!!!!
