Nos quedamos muy amablemente nos saludó desde el anfitrión Paola, aunque nos llegó antes habíamos planeado. Ella también aceptó que que pagamos más tarde (tened en cuenta no aceptan tarjetas de crédito). Como un usuario frecuente de hoteles que siempre hay que pagar en el final de todos modos.
Nos alojamos en el lugar para 3 noches, limpiaban nuestra habitación una vez. Está bastante cerca del Vaticano pero no esperes nada más para la zona (lo encontré bastante cutre en realidad). El lugar en sí tiene un olor cigarrete muy fuerte pero no nos dimos cuenta que en la habitación. Lo que necesitas para compartir el baño también. El desayuno es al cruzar la calle y está a sólo café y un croissant. Yo creo el lugar necesita un poco de una renovación y la limpieza. Cuando nos marchamos me di cuenta nadie en la casa, así que me texted Paola sobre cómo DEBEMOS pagar, ella nos pidió que dejar las llaves y dinero en la habitación. Estuvimos (mi madre y yo) donde los únicos de la casa y creo que es bastante raro que nos dejara en paz en casa de alguien. Por el precio que pagamos, creo que nos merecía algo mejor.
