Elegí este hostel porque esta a 5 minutos a pie del vaticano, y a un par de minutos del metro! Y porque según pone en su web, tenia cocina y lavadora (pense en que así podriamos ahorrar), pero cuando llegue alli me encontre con algo muy distinto: no se podia lavar ni cocinar (aunque habia cocina). Aunque si que podiamos guardar comida o bebida en la nevera como agua, zumos, sandwich... en fin, un punto positivo también. También añadir, que el hostel, tenia un acuerdo con una cafeteria italiana de la esquina en la que te daban el desayuno, y fue exquisito la verdad!! Un punto muy muy muy positivo para el Hostel también la verdad! Y muy buena idea, nosotras fuimos 4 mañanas a desayunar y siempre un capuchino con un croissant diferente cada dia! Exquisito!
Nos encontramos con una gran habitación doble con un gran armario, sofa, tele, escritorio, cama... todo grande y precioso la verdad, muy bien decorado.
Y por lo que respecta al baño común, lo limpiaban una vez y por la mañana, asi que como te ducharás por la noche... en fin... ya sabéis. Me parece insuficiente que haya solo un cuarto de baño para 2 habitaciones dobles y una cuatruple, pero según nos conto Paola estaban reformando para ampliar el hostel.
Por lo que respecta a Paola, la vimos bien poco la verdad (también porque nos dedicabamos a hacer bastante turismo), pero nos dejo un numero de telefono por si necesitabamos algo urgente, y estuvo atenta, informandonos, cuando ocurrieron algunas cancelaciones en el aeropuerto. Lo único que no me gusta, es que no nos dio factura como que habiamos estado alli, me olio mal el tema este la verdad...
