Lo primero que me gustaría destacar es su lejanía con respecto al centro. En metro se encuentra en la estación Cornelia, pero está a unos 15 minutos andando de ésta. Hay autobuses que dejan justo enfrente. En el portal no hay ningún tipo de señalización. Yo tuve que llamar desde mi móvil al teléfono para que bajaran a abrirnos.
nosotros tuvimos el piso para nosotros solos, ya que no coincidimos con más huéspedes. Te preparan el desayuno sobre las 9 de la mañana: te traen bollería del día y fruta. También puedes disponer de leche, café y tostadas de la nevera.
no te hacen la habitación ni los baños ningún día. Tampoco cambian las sábanas ni las toallas.
Yo leí muy buenas críticas desde aquí pero me decepcionó bastante. No volvería a alojarme allí.
