Llegamos a Roma en tren y en 10 minutos ya estabamos a las puertas del B&B. La zona muy tranquila, bien comunicada y cerca del Coliseo/Foro Romano. Nos atendieron Gianluca y Glenn: muy amables (nos llevaron el equipaje hasta la habitación!), serviciales, simpaticos y poliglotas (inglés/italiano/español). La habitación muy luminosa, espaciosa, limpia y con decoración muy moderna. Con sabanas y toallas impecables! Al tener las llaves del B&B teníamos total libertad para entrar y salir a cualquier hora. Pudimos dormir como lirones aunque si habían los vecinos de arriba se escuchaban los ruídos del andar y movimiento de muebles. Lo mejor del desayuno es que te lo podías tomar tranquilamente en la habitacion y en pijama! Lástima que no tuviesen licencia para cocinar y fuese todo empaquetado, pero fué muy completo (tostadas, mantequilla, mermelada, nutella, una pasta y zumo) y el capuccino, recién hecho, era el verdadero de maquina italiana!con su rica espumita... En definitiva, un encanto de sitio en el mismo centro de Roma!Totalmente recomendable.
