Lo primero que he de decir respecto a este hotel es que iba muy reticente en mi viaje y con muchas dudas y preocupaciones por las críticas leídas: La inmensa mayoria negativas, sobre todo en cuanto a su limpieza. Pero, afortunadamente, mi experiencia en este hotel ha sido positiva en líneas generales.
Es cierto que es un hotel que están reformado. Antes se llamaba Hotel Jolly y ahora es de la cadena NH, por lo que hay algunas habitaciones más nuevas que otras. A mi me tocó una de las reformadas (no sé si por intervención del guía del circuito en el que iba...). Era una habitación amplia, limpia, nada de moqueta en el suelo, con terraza con vistas a la piscina (vacía, por cierto), mini nevera y caja fuerte.
Internet de pago.
El desayuno tipo buffet algo escaso, pero bueno. Si se tiene la cena o comida incluida, te sirven una jarra de agua fría en la mesa, con lo cual no hay que pagar la bebida.
El hotel tiene numerosos salones y comedores, algunos de ellos cerrados por reforma.
El punto negativo es su situación geográfica, ya que está muy lejos del centro y el único transporte disponible es un minibús del propio hotel (con horarios de salida y llegada establecidos y fijos) o un taxi. El minibús cuesta 5 euros por persona ida y vuelta y te deja en la Plaza Cavour, a 10 minutos andando de la Plaza Navona. Un taxi entre cuatro personas viene a costar unos 17-18 euros.
Personal de recepción muy amable, dispuestos a facilitarte planos de Roma y cualquier otra información.
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