Nos quedamos aquí sólo una noche y nos pareció Carlos el gerente y su personal muy servicial - el hotel estaba ubicado perfectamente a corta distancia a pie de todas las atracciones que necesitábamos para ver y nos gustó estar en la tercera planta. La habitación que nos dieron era más grande de lo que esperábamos, y hasta nos dieron un jacuzzi en donde relajarte y descansar nuestros pies - el desayuno era sencillo pero satisfactorio, mi única ventaja fue tener que dejar la habitación a las 11 cuando tuvimos la recepción ¡chico pedir a un taxi para 12 - así que nos sentamos en el vestíbulo para una hora ya que hay es realmente no hay vestíbulo!!!
Me gustaría volver a venir aquí de nuevo y explorar más de Roma con el personal servicial consejo del personal...
- Everest 2 Hotel
