El hotel, en sí, no estaba mal. El desayuno era bastante bueno, en especial el café. El personal era solícito, dentro de lo que cabe, y la habitación era estupenda, así como las instalaciones. El barrio en que está ubicado es horrible, un suburbio poco recomendable, pero a pesar de ello, no tuvimos problemas. La comunicación con el centro es poco eficiente, y hay que coger guagua, además de metro, por lo que, a partir de las nueve, se tiene que enclaustrar uno en el hotel. Habría preferido uno más cutre y céntrico. Sólo hay un restaurante en las cercanías, por lo que cenar por el zona puede ser un problema, pero caminando pueden encontrarse otros locales (también era agosto y supongo que muchos estaban cerrados). Si tienes intención de ver Roma en profundidad, alójate en uno más céntrico.
- Hotel Victor Roma
- Victor Hotel Rome
