Estuve viviendo un año en Roma y volví tres años después para reencontrarme con amigos y con la ciudad. Reservé en éste hotel porque un amigo ya había estado y me comentó que no estaba nada mal pero mi experiencia fue desastrosa.
Llegamos al hotel sobre las 23 de la noche, cansados después de casi todo el día de viaje y nos recibió un chico de unos 30 años, de la forma más antipática, desagradable y con una desgana increíble. Nos dio la llave de nuestra habitación, que estaba situada en la cuarta planta (atentos si vais y os ofrecen una habitación en esta planta), así que cogimos el minúsculo ascensor, en el que por las justas cabían dos maletas y dos personas. Enorme fue nuestra sorpresa cuando llegamos a la cuarta planta y vemos una puerta de cristal donde pone Hotel Harmony **. A pesar de esto, seguimos el camino hacia nuestra habitación queriendo pensar que la habitación sería como las que vimos en la página web.
Lógicamente, la habitación no era como las que vimos en la web, sino que se correspondían con una habitación de dos estrellas en Italia. Lo "mejor" de esta habitación era el cuarto de baño, una CABINA minúscula como de plástico, que no se correspondía en absoluto con lo que ellos ofrecen como hotel de tres estrellas.
Con un cabreo de espanto bajé y le dije al recepcionista que si se estaba quedando conmigo, que nos había mandado a un hotel de dos estrellas y que yo había pagado por uno de tres. El chico me contesta, sin mirarme a la cara y con un hilo de voz, que el hotel es mismo, sea en la 2 planta que en la 4. Finalmente, le exigí una habitación en el Hotel Brasile y, aunque nos la dió, quería que me esperara al día siguiente, cosa que no sucedió.
La habitación que nos dio, en la primera planta, no estaba mal, aunque el cuarto de baño seguía siendo un desastre, mejor que el anterior, pero era pequeñísimo y olía un poco raro. Por cierto, a la primera planta no llega el ascensor (¿?), por lo que tendréis que subir andando.
Los siguientes días, nos atendieron en recepción dos señores mayores bastante amables y que estaban dispuestos a ayudar.
Con respecto al desayuno, no está mal. Hay variedad: pan, biscotes, infusiones, yogures, frutas secas, zumos, leche, crema de untar de cacao, miel, jamón york, queso, tomate fresco... Eso sí, puntualizar que el café es malísimo.
De verdad, no os fieis de las fotos que ponen en la página web, porque no se corresponden con la realidad.
Con respecto a la situación, para mi gusto es muy céntrico. Está al lado de Termini por lo que se puede llegar a cualquier sitio en un momento. Los autobuses, aunque son más lío para coger si no conoceis las líneas, pasan muy cerca y dejan en mejores sitios que el metro en algunas ocasiones. La zona es muy tranquila.
Una cosa que no os podéis perder si os quedais por esa zona son las sorchettas (dulce típico de esta pastelería) que venden en una panadería-pastelería que está en Via Cernaia, ¡aunque abre a partir de las 23:00!
Todo el mundo sabe que las categorías en España e Italia no son iguales, pero he estado en hoteles italianos de dos estrellas mejores que el Hotel Brasile y por supuesto, ¡mejor que el Hotel Harmony!
- Hotel Brasile Roma
- Hotel Brasile
- Hotel Brasile En Roma
- Hotel Brasile Roma Opiniones
- Brasile Hotel Roma
- Hotel Brasile De Roma
- Hotel Brasil Roma
- Brasile Roma
- Brasile Hotel En Roma
- Roma Brasile Hotel
