Es un hotel prácticamente al lado de la Piazza di Spagna, por lo que la zona es inmejorable.
Desde él puedes desplazarte andando a la mayor parte de las atracciones turísticas (como la fontana di Trevi, el Panteón o incluso la Piazza Navona).
El hotel en sí, como todos los de Roma (por lo que he visto hasta ahora) es más bien pequeño, pero bastante cómodo.
En el baño (bastante amplio, en comparación con la habitación) tienen bañera con jacuzzi, aunque yo no conseguí hacerlo funcionar. No era imprescindible, pero hay que reconocer que no hubiera venido mal al final de un día agotador.
El personal, en general, bastante amable.
Un detalle para agradecer era que todas las noches ponían un plato con fruta. La primera vez pensé que era un detalle especial por llegar un poco tarde, pero luego me dí cuenta de que era habitual. Me gustó mucho, porque muchas veces en los viajes echo de menos comer fruta.
La habitación daba a un patio interior, por lo que era tranquila, pero muy oscura.
El desayuno buffet estaba simplemente correcto. No había mucha variedad, y a quien le guste empezar el día comiendo algo salado, sólo podría elegir queso y algunos fiambres: no tenían huevos revueltos o salchichas, por ejemplo.
En general, la estancia fue muy agradable, y volvería a alojarme en él si tuviera que volver a Roma y buscara un hotel bien comunicado.
- Daniels Hotel Roma
- Hotel Daniel's Roma
- Hotel Daniel's
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