Un hotel urbano e italiano, de 3 estrellas, con carácter, a la vieja usanza, limpio, con habitaciones con aire acondicionado, cuartos de baño de mármol, personal bien educado, una excelente ubicación (cerca de la Fontana de Trevi) y a la que se accede mediante un ascensor antiguo de madera que sería ilegal en España. Las habitaciones de la fachada son para mí demasiado ruidosas, con el tráfico (especialmente porque la ventana no cierra del todo). No podía dormir, así que nos cambiamos al día siguiente a una de la parte de atrás que era más pequeña, pero divinamente tranquila y con un balcón soleado. Pagamos 162 euros por noche, incluyendo desayuno, que es obvio que es caro, como seguramente será el caso de todos los hoteles céntricos de Roma. Un consejo: compra tentempiés y bebidas en el Spar de las inmediaciones (Via Pozzetto), lleva calzado cómodo y vete andando a todos los sitios (evita el transporte público). Además, oculta los objetos de valor dentro de los cinturones monederos o de los bolsillos secretos y, a partir de ahí, relájate (aunque las calles parecen seguras, no tanto la zona de las Escaleras Españolas y la Piazza Popolo). Busca trattorias/pizzerias sencillas, como Navona Notte (V del Teatro Pace 44, al oeste de la Piazza Navona: buenas pizzas y straccetti). Evita comprar cervezas en bares excepto por los espléndidas y auténticas cervezas de los garitos poco elegantes denominados Bir & Fud y Che Siete Venuti a Fa que son 2 bares (el mismo propietario) en la Via Benedetta (cruza el Ponte Sisto, tuerce un poco a la izquierda y después a la derecha, prueba también allí las ensaladas para almorzar). Usa la espléndida fuente céntrica de Bernini en Piazza Navona como tu centro de orientación (al noroeste de Ponte San Angelo/Vaticano, sur de Ponte Sisto/Trastevere, este del Panteón/Trevi y después sur de la Roma Antigua). Investigando un poco en la web, encontrarás muchísimas cosas para disfrutar sin sufrir largas colas y congestión de los lugares de interés turístico de visita obligada.