Estuvimos alojados en el Daphne Inn Trevi los primeros días del mes de Julio de 2007. A priori este bed & breakfast tiene una ubicación envidiable, en pleno centro de roma y a dos minutos de la plaza Barberini. Sin embargo la entrada al edificio se realiza a través de una callejuela que deja bastante que desear en cuanto a limpieza e iluminación, igualmente ocurre con el edificio, tanto su aspecto exterior como el portal y las escaleras necesitan una completa remodelación y una buena mano de pintura.
Recordad, tal y como se dice en la pagina web, que no dispone de ascensor y os tocará subir las maletas hasta el segundo o tercer piso. Respecto al personal, nuestra trato con ellos ha sido de los mas cordial procurando en todo momento estar a tu servicio, en lo que se refiere a sitios donde comer, reservas en museos, etc... en algún momento inclusive son demasiado serviciales.
Finalmente en lo que respecta a la habitación, es tal y como la podéis ver en su pagina web, ni mas ni menos, cama confortable y armario pequeño, no hay television, aunque quien quiere una tele estando en Roma . El cuarto de baño sin grandes lujos pero confortable, en lo que a desayuno se refiere frutas varias, embutidos, cereales, etc. note la falta de zumo de naranja y alguna que otra pijada más. Algunas de la habitaciones dan a un patio exterior algo “cutre”.
La valoración global, para lo que esperábamos encontrar leídas las críticas de tripadvisor y tras visitar su pagina web, es algo deficiente y desde luego no repetiremos sitio cuando volvamos a Roma.
