Todo era correcto, el desayuno escueto pero no me falto nunca de nada, las habitación era muy limpia y era espaciosa para mi mi mujer y mi hija de tres años. El servicio era amable, el aire acondicionado funcionaba bien y el mini bar es un lujo para una ciudad donde lo caro es la bebida incluso el agua. La única pega es que la habitación tenia ducha y pica, pero el lavabo era compartido aunque en una semana siempre lo encontré en perfectas condiciones, que era mi temor. El ascensor en antiguo y lento pero siempre funciono, y yo mas de una vez fui caminando hacia la fuente de Trevi, así que lo de lejos o cerca del centro lo dejo a lo acostumbrados que estáis a caminar.
- Hotel Baltic Roma
- Baltic Hotel Roma
- Baltic Roma
