Nos tomó un poco de tiempo encontrarlo (pues cogimos la calle que no era) pero al final cuando llegamos nos gustó mucho. Es muy residencial, callado y tranquilo, la atención es excelente, el cuarto es perfecto (justo lo necesario: cama, un baño con todo, tv, aire acondicionado y hasta balcón!) El desayuno es mucho más de lo que esperábamos de un bed & breakfast y solo queda a media hora de Roma! Teniendo en cuenta lo que cuesta hospedarse dentro de la ciudad, Sei a Roma es la mejor opción!
