Debo admitir, el nombre me confundió un poco. Me imaginé un hotel cercano a un zoológico donde oirías osos arañando tu ventana durante la noche. Mi novia confió en las críticas en la red y entonces decidimos probarlo. Menos mal que no lo prejuzgamos ya que resultó ser una muy agradable sorpresa. El cuarto tenía un techo de más de 4.50 m de altura, con vigas clásicas de madera. La sala de baño era bien amplia y tenia una lindísima estatuita que servia de soporte a nuestro rollo de papel higiénico extra. Bien limpio, bien acogedor, ¡guay!
La recepción fue siempre calurosa y servicial, especialmente un caballero de nombre Melcury (Espero haberlo deletreado correctamente) que nos informó que habíamos pagado demasiado por el vino cerca del hotel e hizo una pausa para indicarnos un lugar estupendo con vinos no tan caros. Fue estupendo, y eso añadió al encanto prevaleciente en el hotel. Casi con certeza el mejor hotel en que tuvimos el placer de hospedarnos durante nuestra estadía en Europa. ¡Gracias, Panda!
- Hotel Panda Roma
- Idea Hotel Roma
- Pensioni Roma
- Pension Panda Roma
- Pensione Roma
- Panda Roma
- Hotel Panda En Roma
- Pensione Panda Roma
- Panda Hotel
- Hotel Panda Rome
