El hotel está situado en una zona bonita de la ciudad, a unos 10 - 15 euros en taxi al centro de Roma. Las habitaciones eran "normalito italiana", lo que significa pequeña, razonablemente limpio, con bares enanos/de jabones. Había un ascensor, que era agradable. Si te gusta fútbol el hotel está cerca del estadio. Si no te gustan las muchedumbres de futbol debía haberla, no tengo pensado en pie fuera de la noche de un juego. Mi principal queja sobre el hotel es que les pedí que llamar un taxi me llevara al aeropuerto. Su "taxi" era un servicio de limusina, no un taxi verdadero. Aunque el hotel decía el viaje a costar unos 40 euros, una vez dentro el cuidado el conductor dijo 55 euros, lo arreglaron. A unos 15 minutos del viaje al aeropuerto, de la autopista, con una cantidad bastante tráfico, el conductor empezó texting continuamente. Me pidieron que le devolvimos para parar, y era haber jurado ver a en la altura y bajar, y hasta nos amenazó que "americanos como yo como desaparece en Italia". Era muy molesta. Me enteré después, el hotel contratado con el servicio de limusina, y yo, obviamente no puedo evitar preguntarme si el servicio de limusina estaba conectado con crimen organizado. No hay ningún nombre de la empresa en el recibo! No me alojaría allí de nuevo.