Decidimos escoger éste hotel, para nuestra última noche de Roma, porque ponía que estaba cerca del aeropuerto y teníamos un vuelo a las 6 de la mañana. Como ponía que estabamos cerca del aeropuerto, a unos 400 m, decidimos ir andando. Resulta que el camino es una trampa mortal porque cerca de la puerta del aeropuerto no está, ya que hay que recorrer unos 2 km por carretera sin arcen. Ahora, si que es cierto que está cerca del término del aeropuerto, ya que la cola de los aviones pasa por la ventana de tú habitación.
Vamos, que saltando por la ventana llegarias en 1 minuto, pero tienes que dar la vuelta al aeropuerto entero.
Cuando consigues acercarte al lugar donde se supone que está el hotel, resulta que sólo ves setos, pinos y muchos carteles amarillos de parking del aeropuerto y alquiler de coches.
Cansados de buscarlo y a punto de coger un bus para llegar al aeropuerto y desistir de encontrarlo. Vimos casualmente en la lejanía un cartel entre los árboles que ponía HOTEL, decidimos acercarnos para ver si nos podían dar una habitación. Y cuál fue nuestra sorpresa cuando al acercarnos vimos en un cartel de 1 palmo de grande el nombre de: PALA CAVICCHI.
Pero, estas no eran las únicas emociones que nos deparaba esté monstruoso hotel. Tras encontrar nuestra habitación entre un laberinto de corredores, pudimos observar una gran habitación llena de camas minúsculas, suponemos que pondrían muchas para compensar el horror de colchones que tenían (ruidosos, blandos, con muelles que se te clavan en la espala). Dejamos las cosas en una de las camitas y la maleta fue absorvida por una de ellas.
Tras esta sorpresa nos fuimos a la cama de "matrimonio" formada por dos minicamas que tenían diferente altura lo que dificultaba mucho el poder dormir, ya que tenías que estar pendiente de no caer.
No debemos de dejar de nombrar la falta de iluminación en la habitación y su única ventana con vistas a la cola de los aviones y a los escombros de unas obras. Esta falta de iluminación, se ve compensada por la luz del baño que no puede apagarse de ninguna forma, igual que el aire acondicionado que tampoco se puede apagar y te toca bajar la tecla del registro de la luz para poder dormir.
No movais las mesas o sillas porque debajo de ellas se esconden bolas de polvo. Esta suciedad que envuelve la habitación, también se traslada al baño donde las toallas blancas pierden ese color y pasan a una gama de grises-amarillentos.
Resumiendo, NO VAYAIS A ESTE HOTEL DE LOS HORRORES!!!!, por vuestro bien buscar un hotel en Ciampino pueblo o cerca de la puerta del aeropuerto.
- Hotel Palacavicchi
- Hotel Palacavicchi Roma
- Palacavicchi Roma
- Palacavicchi Hotel Rome
