Contratado a través de la excelente BOOKING.COM, nos alojamos en este B&B (en realidad sería el equivalente a una pequeña pensión en nuestro país) en nuestro viaje a Roma (mayo 2009).
Los jóvenes hermanos Davide y Francesco ofrecen alojamiento en la zona de Termini (barrio Esquilino), a unos 400 metros de la estación principal de Roma, por consiguiente, muy cerca del principal nudo de comunicaciones capitalino (tren, metro, pirincipales lineas de buses y parada de los autocares que conectan con el aeropuerto de Ciampino), y aun más cerca de la maravillosa iglesia de Santa María la Mayor y el Coliseo.
El entorno no es excesivamente lujoso ni limpio, hay obras en la calle por doquier, en fin, nada a lo que no estemos acostumbrado en nuestro bendito país. También hay que tener en cuenta que el tranvía pasa por delante del edificio y se oye bastante desde las habitaciones, aunque por la noche (más o menos a partir de la medianoche) no funciona.
Por lo demás es una excelente opción para un alojamiento familiar con una relación calidad-precio conveniente.
Lo primero que hay que destacar es la cortesía de sus dueños: un 10 para Davide y Francesco. Se desviven por hacer más agradable la estancia a sus huéspedes. Además de hablar muy bien el castellano, son serviciales, atentos, educados y están prestos siempre a informar de cualquier asunto que interese al turista: desde los transportes hasta la ubicación de las tiendas más próximas. A nosotros nos permitieron dejar las maletas hasta las 15 horas en nuestra habitación el día de salida.
El B&B está situado en un edificio antiguo de la zona, pero las habitaciones han sido todas remozadas y modernizadas. A parte de las habitaciones dobles, triples o cuádruples de la pensión, sita en la tercera planta, ofrecen un pequeño apartamento independiente en la planta primera, apto para dos parejas, ya que cuenta con una habitación con cama doble y un sofa cama para dos personas en el amplio salón. La cocina estaba bien equipada, con todo lo necesario, y el estado general era de desahogo y limpieza. También contaba con un pequeño minibar, a precios moderados, y una buena televisión con video (DVD de películas en recepción). Y en cuanto al precio, a nosotros (dos parejas) nos costó 500 euros por tres días.
