Reservamos tres noches vía Lastminute.com. El hotel no guarda ningún parecido con lo que aparece en la página web. La habitación estaba limpia pero tenía lo minimamente imprescindible. Al llegar pusieron a prueba mis conocimientos de bricolaje cuando tuve que arreglar el asiento del lavabo. No hay aire acondicionado y teniendo en cuenta que la temperatura del centro de la ciudad marcaba 43° a media tarde resulta esencial disponer de aire acondicionado. El desayuno lo describían como continental. Podías escoger entre un croissant envuelto en papel de celofán, pan (no recién hecho) tostadas y un yogur. Difícilmente es un desayuno continental. ¡¡He comido mejor y en condiciones más limpias en el trabajo!! La recepción de este hotel está en el tercer piso y las habitaciones se encuentran en el piso de arriba (nosotros estábamos en el quinto piso). Todo lo que necesitas es un ascensor que raramente funcionaba. Recomendaría de todo corazón Roma, una magnífica ciudad, pero hazte un favor y no tengas en cuenta el hotel Pichierri.
- Pichierri Hotel Rome
