Moreso investigando para un hotel en Roma que cualquier otra ciudad europeo que he estado. Al final, fui con una recomendación de un amigo. Página web de habitación de Eva se veía bien y otras reseñas sonaba prometedor. El hotel es muy central a un par de minutos desde la estación de metro de la Piazza di Spagna, que es un link a casi todos lados en Roma. Los Pasos Españoles son un tiro de piedra, la fontana di Trevi un par de minutos. El hotel en sí aunque publicidad como una casa de huéspedes en más de una sensación del apartamento. No hay zona de recepción para hablar de, en vez de pequeña habitación de enana donde un empleado se encuentra en todo el día, no encontrado, en particular acogedor o profesional. Hay un ascensor y que caminar en la puerta y eso es por el camino de las zonas públicos. El desayuno no la habitación, terraza, balcón... el vestíbulo. Nunca había tropezado con los otros huéspedes mientras estábamos allí por cuatro noches. La habitación estaba bien, pero no pequeñísimas o amplio para que importa. El baño estaba muy limpio, teníamos toallas limpias cada segundo día, aunque no cambio de la ropa. Había agua caliente constante y el aire acondicionado funcionaba de maravilla. No hay mucho de las vistas de cualquiera de las habitaciones, pero nosotros utilizamos nuestra habitación realmente un punto de partida por lo que nos hizo falta posibilidades. El desayuno era una auténtica decepción, al registrarnos nos preguntamos por nuestro desayuno para que nos trajeron a la habitación a las 9, lo elegimos el café, mi café del novio, que nos alojamos el mismo para nuestros cuatro las mañanas, no hay otra opción. El desayuno consistía en un cruasán, sugary té/café cada día. Muy decepcionante teniendo en cuenta presumen de Roma de pastierre fabuloso. El segundo día nos lo saltamos altogther. No creo que me vuelva a alojar en las habitaciones de Eva de nuevo si volviese a Roma, no es que fuera de cualquier manera un desastre no muy agradable. Que perdimos el floritura de un hotel, que creo que cuando estás vacaciones es agradable para sentirse mimado y se ocuparon de. Es agradable tener la interacción personal, maña algunos amable. Realmente extrañamos el opción de un bar del hotel. Roma tiene un enorme cultura del restaurante, que es un gran pero tiende a finales de la medianoche, habría sido bonito tener una opción para unas pocas bebidas en nuestro hotel. ¡Un personal de hotel de punto a recomendarte restaurantes en su puerta. Comimos en Piaza di Spagna las dos primeras noches, decidimos que el de salida Piazza Novana destinados en nuestro libro de guía. Tanto de haberlo hecho, mucho más elección, likelier, buskers, calle comporta, fantásico de arte, la comida bastante superior.