Sin duda el lugar recomendado para visitar Roma y no gastarte mucho dinero. Super amables, te dan un mapa, te aconsejan restaurantes baratos donde comer (yo fui a uno y me costó 20 € dos personas) y te dan la llave para que entres y salgas cuando quieras. Frente a los museos vaticanos, puedes ir a cualquier sitio andando, pero tienes a 2 minutos una parada de bus y a 5 minutos una de metro. La cocina la utilizas cuando quieras, desayuno abundante y te asignan un mueble de la cocina y una parte del frigorifico. Tienes 2 supermercados en la calle de al lado, perfecto para comprar la comida y hacertela tu mismo. Hay T.V. plano en la habitación, un ventilador y un calentador. Cambian las toallas cada dos días. Habitaciones amplias, solo hay dos en el hotel. Trato inmejorable. Una de las habitaciones da a la calle, si dejas la ventana abierta hay demasiado ruido de coches, cerrado todo bien. La única pega que no aceptan tarjetas de crédito en el pago, había que pagarla en efectivo y no lo avisaron.
