El hotel, como indico en el título está un poco alejado del centro, unos 15-20 minutos andando hasta Piazza Navona, pero a dos minutos del Vaticano.
Nosotros éramos dos y nos dieron una habitación con una cama de matrimonio y dos individuales por el precio de una doble.
EL desayuno lo haces desde un restaurante que tienen en el ático y desde el que se ve la cúpula del Vaticano.
El baño muy limpio y con servicio de limpieza diario.
Como indico, el único problema era la distancia del centro, que después de andar durante todo el día te costaba volver andando.
