Patrieza era muy servicial, las habitaciones estaban limpias y eran bonitas. La ubicación era una larga distancia del centro y tardó un buen rato en llegar a los principales lugares de interés turístico. que nos recomendó una pizzería cerca del hotel. El vecindario parecía ser poco fiable al principio, pero nos gustó estar alejado de los sitios de interés turístico.
una palabra de la en cuanto a. No pagues más de 10-15 euros para llegar desde la estación de tren hasta el hotel. Si te podías oír ruido muy concurridos de la mañana para el desayuno (las habitaciones son no está insonorizado) esperar hasta que estás se hubiesen ido. Patrieza tenía su familia en para el desayuno, lo cual aparentemente nos interrumpió. Nos dejaron saber con un unos pocos mucho tiempo gustó nada cuando ella nos trasladamos a unos cuantos de ellos de la mesa. poco peculiar...
