Hola a todos, acabo de llegar de mi viaje de Roma y lo primero que hago no es deshacer la maleta sino conectarme a Internet y decir todo lo que tengo que decir del más pésimo hotel en el que he estado.
He estado en muchos hoteles de distintas categorías y precios e incluso en aquellos de menos estrellas y menos precio estuve mucho mejor que en éste.
Os voy a contar todos los pormenores, espero no olvidarme de ninguno porque todo el mundo se merece conocer lo que ocurre con él.
Hemos reservado en este hotel primero porque nos lo habían recomendado y segundo porque se encontraba cerca de la parada de bus de Terravision, con los que teniamos contratado el traslado al aeropuerto.
Tan pronto llegamos nos atendió un chico en una recepción que no sé ni si se le puede llamar así, porque encima para consultar la reserva y los datos tenía que darnos la espalda. El chico no hablaba ni una palabra de español, con lo cual nos tuvimos que comunicar todo el rato en inglés. Lo primero que nos dijeron fue que estaban de obras y que el úlitmo día nos teníamos que mover al otro hotel de ellos WRH Suites, estabamos cansados y no tuvimos tiempo de pensarlo y dijimos que si, pero tampoco nos preguntaron educadamente, digamos que fue casi impuesto.
Luego nos dieron el montón de llaves con el que tendríamos que andar durante toda nuestra estancia, la de la entrada del edificio, la de la entrada al piso, la de la entrada de la habitación y la de la entrada a la cocina que se encontraba en un apartamento distinto. Las llaves todas enormes.
Bien, nos mostraron la habitación, horrible, la pintura cayéndose, los muebles de Ikea casi deshechos, cayéndole la pintura, y una pedazo ducha en la habitación, el mini baño aparte, y nos os cuento el lavabo, no sabía que existían lavabos tan pequeños, no podías lavar la cara sin zalpicarte el agua en los pies.
La habitación daba a un patio de luces, tenía ventana con contras y las contras no se daban cerrado de todo, estaban estropeadas. El suelo asqueroso, no muy limpio y muy rayado.
El armario, si se le puede llamar así era un hueco en la pared, sin madera ni nada y tenía solamente una barra para colgar ropa, ni siquiera un estante ni unos cajones, nada, todo abierto, sin puertas, ni madera ni nada. El único espeno estaba en el baño, encima del lavabo y solo podías verte la cara.
El portátil que había en la habitación iba fatal y se los dijimos al chico. Nos dijo que la pantalla se iba de vez en cuando, que la moviéramos y que le pasaba, y que el cable de conexión a Internet no estaba muy seguro y si no funcionaba la red que lo apretáramos.
Por la noche, siendo una habitación que dá a un patio de luces no podíamos dormir del ruído, ni siquiera sabíamos a que se debía, deducimos que había unas máquinas de aire acondicianado en el patio de luces que no paraban de funcionar.
Casi no pudimos dormir, ya no solo por el ruído, sino también por el colchón, pésimo, con agujero en el medio de estar muy gastado, y las almohadas las teníamos que dejar de lado porque molestaban más que otra cosa.
Al siguiente día, después de todos los avatares regresamos al hotel a la media tarde, entramos y saludamos al chico de recepción, el mismo que el primer día, uno de los dueños, por cierto, estaba comiendo una pizza con las manos delante de todo el que entrara. Pues después de vernos pasar, al cabo de media hora, cuando estabamos echando una siesta, viene a tocar la puerta porque se olvidara de reponer las cápsulas de café, lo bonito ya no es que toco en la puerta, sino que ya estaba utilizando la llave para entrar, menos mal que nos despertamos a tiempo y contestamos, sino entraba en la habitación.
Los siguientes días estaba otro chico en la habitación, bastante más agradable que el otro, solo hablaba inglés también, el penútimo día le dijimos que no queríamos cambiar de hotel, ya que la situación del otro no nos convenía y queríamos madrugar para entrar a la basílica de San Pedro y no estabamos dispuestos a perder el tiempo en ir a hacer la entrada al otro sitio. Dijo que por que dijeramos que si, que tendríamos que avisar antes, bla bla bla, que iba a proponérselo a otros huéspedes pero que iba a estar difícil, ya nos daría una respuesta por la tarde.
Cuando llegamos esa tarde dijo que era imposible y que nos daba las llaves del otro lugar, para que no tuvieramos que ir por la mañana a hacer la entrada a propósito, y nos dijo que llevaba él las maletas.
Llegamos a la habitación, nos íbamos a lavar los dientes, y me encuentro con que no había vasos de plástico, los habían retirado y se olvidaran de reponerlos. Voy a junto el chico y le pido los vaso y me dice que se olvidó la de la limpieza de ponerlos porque los cambian todos los días, cosa que era totalmente mentira, porque llevábamos con los mismos vasos desde el primer día.
Lo siguiente que nos pasó fue el tema del papel higiénico, había dos rollos cuando llegamos y no pusieron más hasta el penúltimo día, y ese día como veían que se terminaba pusieron un rollo que estaba mediado, supongo que sobraría de otra estancia. Con esto que tuvimos que usar un día Kleenex porque cuando se acabó el papel higiénico, no había nadie en la recepción.
Último día, madrugamos para irnos al Vaticano, dejamos las maletas el el hotel, y nos vamos, el chico dijera que iba a estar allí temprano, no estaba, nos marchamos, madrugamos bastante para no hacer colas en la basílica, efectivamente, llegamos de los primero, subimos a la cúpula, visitamos todo... estabamos cansadísimos, eran las doce y media cuando fuimos al hotel, al nuevo hotel para descansar, WRH Suites, llegamos y nuestras maletas no estaban, la habitación aún estaba sin limpiar desde que se marcharan los anteriores huéspedes; nos dirigimos al hotel WRH Termini y estaban los dos chicos en recepción, iban llevar nuestras maletas, entonces empezó el jaleo, porque le explicamos que queríamos descansar que no teníamos habitación, sabiendo que teníamos las 24 horas de ese día pagados y estabamos sin habitación ni nada, empezaron con mucho bla bla bla, les dije unas cuantas cosas, y que no había derecho, que teníamos derecho a descansar y a tener habitación, que pagáramos por ella, al final nos decía que nos dejaban una habitación por 2 horas en el Termini, pero luego nos teníamos que mover al Suites, fue todo alucinante, estuvimos más de media hora discutiendo y casi no querían darnos la razón, les impusimos que nos dieran una hora exacta para poder ir a la habitación de Termini porque no estábamos dispuestos a volver allí y estar sin maletas ni sin habitación limpia. Fue todo de pena. Patético. Nunca me paso nada igual.
No os cuento el tema de la habitación de Suites porque también es de pena, ruidoso por el tranvia, medio rollo de papel higiénico, no había agua caliente, el inodoro perdía agua... Esa tarde, volvíamos estar durmiendo la siesta, cuando tocan en la puerta, no sentimos hasta que volvieron a meter la llave en la cerradura y entra el otro chico con una botella de champán para disculparse. Cuando volvimos a salir sobre las siete de la tarde, ese chico nos pidió disculpas, pero no por el tema del cambio de hotel, sino porque fuera el el que tardara en llevarnos las maletas, el otro no se dignó ni a darnos la razón. La botella se la devolví, porque no me pareció correcto aceptarla, yo no me vendo, a mi novio le dio pena este último chico, creemos que es un empleado, pero yo solo sé que todo lo que nos ocurrió fue alucinante e increíble. Y me dejo por el camino alguna que otra mentira que nos contaron, como que el cambio de hotel se debía a las obras, mentira, mentira y mentira porque el otro chico nos dijo que era porque entraba otro huésped.
También pagamos anticipado y los amenazamos con irnos y que nos devolvieran el dinero.
De pena, no van a contar nunca con mis recomendaciones ni con mi aprecio. Antes de todo, está la amabilidad y el trato y eso es lo que más falló.
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