La infraestructura del hotel hace pensar que es un gran hotel en relación a su costo pero no es así, me molesto un poco el costo de poco mas de 3 euros por el uso del WiFi y era solo limitado al lobby del hotel, ademas el espacio para la ducha del baño era ridículamente pequeño en relación al tamaño del baño y de la habitación como tal. Lo único que puedo destacar es la atención en la recepción la cual se mostró a la altura de lo que uno se merece en sus vacaciones. La comida en el desayuno fue pobre y el trato de las personas que organizaban el desayuno fue deficiente. Su ubicación no es la mejor pero esta a tres cuadras de la estación del metro cornelia.
- Clarhotel Roma
