No tienen nada que ver las fotos que muestra el establecimiento en internet con la realidad. Nuestra puerta tenía tela pintada imitando a la madera, imagino que para tapar algún agujero (la verdad es que no quise averiguar cuánto trozo no era puerta); ¡¡¡Las puertas de todas las habitaciones se abrían con cualquiera de las llaves!!!; durante la semana que estuvimos allí sólo arreglaron la habitación en una ocasión (cambio de sábanas y toallas); las ventanas no cerraban, cosa que en verano te puede dar más o menos igual, pero si hace frío...
Como positivo: la ubicación y el desayuno en la cafetería que tenía asignada el hotel.
