Tenía un fin de semana muy largo agradable estancia en el Mercure.
El hotel está muy bien ubicado, 150 yardas del paseo principal en el extremo norte de la playa principal de Rimini, que para mi dinero es con diferencia el parte mejor de la ciudad. Hay una buena selección de restaurantes, bares y tiendas muy cerca, y tienes muchos de la norma y bien equipadas playas privadas de la cual escoger.
El hotel es relativamente pequeño, con solo 50 habitaciones o así. Su decoración es un toque esotérica, un homenaje importante a Federico Fellini, con un montón de "tipo del fresco cuadros, carteles y cosas de famosos de cine en todo. Quizás un poco kitsch, pero en el lado apostado de kitsch!
La habitación que tuvimos era un toque en las pequeñas - 2 camas que se me describiría como individuales largish, en vez de dobles. La decoración esotérica continuó, con un patio sobre las camas y la decoración impresionante de la pared. Lo que nos vino bien equipados con minibar y de televisión de canales. El baño era compacta demasiado, lavabo, el bidé, no había bañera, y probablemente la ducha más pequeña que he visto de en frente. Sin embargo, estaba muy limpias durante nuestra estancia, en común con el resto de la habitación.
Nos alojamos en una habitación y la tarifa de desayuno, y el desayuno era el típico continental estándar de frutas, quesos, carnes frías, pasteles y cereales. Una buena selección de todo, con gran café.
El personal del hotel era muy amable y servicial en todo el hotel.
en general, ¡una elección muy razonable, y individual de hotel en Rimini.