Nuestra estancia en Manarola fue absolutamente genial! En primer lugar, la ciudad en sí. Unas vistas magníficas, los edificios pintorescos y Caminábamos a las colinas y con una atmósfera especial. En segundo lugar, el alojamiento. Moderno, limpio, espacioso, cocina totalmente equipada, dos baños, una cocina completa, Internet, y luego esas vistas fabulosas hasta el barco puerto y subir la costa desde el balcón. Superó todas nuestras expectativas. Entonces a ser conocimos en la estación por el dueño, que era muy conocedor, simpático, atento y servicial. Todo era un añadido a un recuerdo que va a durar.
