Esta es la tercera vez que me alojé en el hotel San Giorgio, y se ha convertido uno de mis hoteles favoritos en Italia. Cada habitación tiene un tamaño diferente - las habitaciones estándar tienden a ser pequeñas, pero todas son muy bien equipado con colchones estupendos, las sábanas de la ropa, las zapatillas y los albornoces lujosas, con montones de piedra local (pizarra) en los baños y buenos productos. El desayuno era excelente, con focaccia, así como cruasanes calientes, fruta fresca, cereales, etc, y un capuchino excelente. No hay vistas al mar, ya que está situado subiendo la calle desde el puerto, pero es tranquilo y a 2 minutos a pie de todo, incluido el autobús 1 de euros hasta Santa Margherita! Pero la mejor cosa de todo sobre este hotel es el personal tan maravilloso que es acogedor, amable, servicial, que se siente como una casa en vez de un hotel. que te ayudar que te con recomendaciones y reservas de restaurante, aparcar tu coche, llevar tu equipaje, y aunque el hotel no tiene un restaurante por del sudeste, que es que ofrece un menú limitado, y te pueden siempre te hacen un delicioso plato de risotto en la cena. Yo llegamos tarde después de un largo viaje y se llevaron a mi habitación y se ofreció a me trajera algo para comer en la habitación con una copa de vino. Son esencialmente ofrecen servicio de habitación las 24 horas, éste es el tipo de Mimar que es difícil de encontrar y todo está hecho con una sonrisa. Muy recomendado.