En recepción nos atendieron con amabilidad y nos ubicaron en una habitación bien amueblada, sin ruidos, con un estupendo baño y balcón a la plaza.
El desayuno buffet correcto. Lástima que no sea en la terraza del séptimo piso.
Tiene un pequeño gimnasio (3 máquinas) con sauna y el acceso es libre de 8 a 20h.
La ubicación del hotel es muy buena, entre la ciudad baja y la alta, muy cerca del teleferico y de varias líneas de bus.
Para el standard español es algo caro, pero considerando los precios de Milán/Bergamo es una estupenda elección.
Por cierto: Bergamo es una preciosa ciudad que no hay que dejar de visitar.
- Excelsior San Marco Bergamo
- Hotel Excelsior San Marco
