Al menos 20 minutos a pie de la estación de tren, un montón de rojo oscuro marchita, una decoración amarilla y negra, el olor a rancio a nuestra habitación. No había caja fuerte para objetos, lo solicité la recepción lugar nuestros pasaportes en el hotel seguro, pero era nos aconsejaron que no tienen una y que, entonces me pusieron ellos en el agujero de rudimentario de correo electrónico de que lo pasamos que se negaron a salir de ellas. El personal no era muy servicial. El desayuno era muy apetecible.
