Me quedé con mi marido porque iba a asistir a una reunión de trabajo. No esperaba mucho pero, al final, disfruté de una buena estancia. La ubicación no es de las mejores si no dispones de coche, sin embargo el transporte en barco y autobús es barato aunque no había suficientes barcos y me resultó difícil encontrar billetes de autobús, de hecho el conductor del autobús tuvo que suplicar a una persona que había allí que nos vendiera los billetes que le sobraban, algo que sí hizo y yo agradecí mucho. Sin embargo este hotel de negocios prepara una comida fantástica, es más, la que sirvieron con motivo de la conferencia era extraordinaria. La primera habitación en la que nos alojamos no estaba en buenas condiciones, por lo que solicitamos el traslado. La segunda, aunque parecía idéntica, estaba en muy buen estado. Las sábanas, en vez de ser ásperas, eran suaves y el cuarto de baño estaba bien. Como la habitación daba a la parte de atrás, el ambiente era muy tranquilo. Pasamos tres noches y al final nos encantó el sitio. De hecho, la relación calidad-precio era óptima. Por si fuera poco, tuvimos mucha suerte, pues el tiempo aunque muy frío era seco lo que nos permitió andar hasta Chernobio. La próxima vez, si vamos sólo como turistas, buscaremos en Como un hotel incluso superior a éste que resulte práctico. El viaje en barco resultó muy romántico y además Como es un lugar muy especial