Sin lugar a dudas, la ubicación en la orilla del Lago Mayor supone el 80% de la valía del hotel.
Tiene un estupendo jardín con acceso por una miniplaya al lago para disfrutar de unos baños en tan soberbio paraje; si el tiempo lo permite.
Las habitaciones que dan al lago tienen una terraza con unas vistas preciosas. También tiene aparcamiento y el acceso es cómodo.
Las instalaciones están bastante anticuadas, las camas no son muy cómodas y el baño es pequeñísimo.
La limpieza es aceptable y el desayuno deficiente (café, zumos barateros, pan y poco más).
La que parece la dueña y está en la recepción es algo antipática y desconfiada.
No obstante la relación calidad/precio es buena y el lugar magnífico.
- Carillon Hotel Baveno
