El Hotel es simplemente, una maravilla, es un palacio precioso con unos jardines impresionantes, una fuente muy bonita, en una ubicación natural privilegiada. El hotel derrocha lujo por todos los lados, las habitaciones cómodas, con baño completo, incluyendo bañera con hidromasaje, todo en un estilo del S. XIX, no es para quien busca hoteles modernos. Se puede acceder al gimnasio, la piscina, sauna y baño turco de forma gratuita, igual que el párking que también lo es, por contra, para conectarse a internet hay que pagar. La atención de los empleados es exquisita y el desayuno del hotel es estupendo, no tiene una oferta brutal, pero lo que tienen es riquísimo, a resaltar el maravilloso zumo de naranja roja típico del sur de Italia.
Está justo enfrente del Lago Mayor, con las Islas Bella y Madre enfrente y un pelín a la izquierda la de los Pescadores, el paraje es una maravilla, detrás, las montañas, donde a 5 min. caminando coges un Funicular y llegas en 20 min. al Motterone, una estación de esquí de 25 km esquiables más que digna y tirada de precio.
El centro de Stresa está a escasos 5 minutos andando y se puede comer en varios sitios, recomendable las pizzas del Papagallo y cómo no, tomar los típicos peces del lago en la Isla de los Pescadores previa llamada para que te vengan a recoger al embarcadero al Restaurante Casa Bella, donde te sentirás únic@.
Para un fin de semana es un sitio de los que recuerdas toda la vida.
- Grand Hotel Stresa
