A pesar de estar en el alfoz de Milán el metro está a sólo dos manzanas del hotel, tienes que comprar su ticket del metro en la mesita de revista en el fondo de las escaleras que entras al metro y la catedral está a tres paradas de distancia. Yo tuvimos unos problemas para volver al hotel y no podía para la vida nocturna de que os diga que cómo hacerlo pero estoy seguro el mundo no tiene mi falta de dirección.
Cuando me en cuanto entramos en el hotel que tenía mis dudas, el vestíbulo es soso y el hombre en el mostrador de recepción pasando nunca sonreían, que no es lo que esperas de alguien que las ofertas con el público. El ascensor es minúsculo pero, entonces así que son los ascensores la mayoría de en toda Italia. Me sorprendió gratamente por la habitación, era de un buen tamaño y estaba limpia, el baño era muy bonito con las comodidades acostumbradas.
Por último, pero no menos importante, el buffet de desayuno era más que adecuado, con fruta, bocados fríos fresca y huevos revueltos. El café, como en los otros hoteles en los que me he experimentado es de máquina, pero satisfizo de me despertaba.
Si te vas a quedar aquí, no lo será dissaponted a menos que te esperas tienen todas las atracciones afuera de tu puerta en cuyo caso, te iría mejor para alojarnos más cerca del centro de la ciudad.
- Una Hotel Milan
