El hotel está a sólo dos paradas de tranvía o a un corto paseo del Duomo y Milán central, y no demasiado lejos de la estación central, que es una gran ventaja. Mi habitación era pequeña pero muebles bien; quizás un poco cansados, pero eso no es raro. poco ruido de la calle, concretamente los tranvías, nuevamente, común en Milán. Las zonas públicas son elegantes y muy agradable. - medio de desayuno que me he hospedado en otros hoteles de 4 estrellas en Italia que he probado un poco más difícil en un "americano" desayuno buffet - por ejemplo lata no piña fresca, alimentos limitadas. precio de mi habitación era onlly, así que me dieron la opción de ir a una cafetería en vez de pagar más. El personal parece bastante eficiente: quizás no tan cálido, pero sin duda no antipático. Me volvería a alojar allí si me pareció una buena oferta.
- Carrobbio Hotel Milan
- Hotel Carrobbio
