A 5 minutos de una estación de la linea de tren urbano, con los cuales en 15 minutos te presentas en la misma plaza del Duomo. Limpieza absoluta, minibar completo y televisión de plasma con el canal internacional español... como estar en casa. El desayuno poco variado pero de buena calidad. Buen trato con el personal. La única pega que podría nombrar sería que la bañera es muy estrecha, pero para ducharte es más que suficiente.
- Zefiro Hotel Milan
