Lo mejor del hotel es su situación, a 5 minutos andando de Piazzale Roma, que es a donde llegas desde el aeropuerto, tanto si viajas en vaporetto o en autobús; y de donde salen los vaporettos que recorren el Gran Canal. Nuestra habitación era normalita pero siempres estaba muy limpia, el baño pequeño pero suficiente. El desayuno pelín cutre: bollería industrial, yogures, cereales y poco más. La chica que lo servía muy agradable.
Lo mejor es que nos ofrecieron una excursión a Murano (por supuesto con visita a una fábrica de cristal, que son los que pagan), y nos vino a buscar un taxi acuático solo para nosotros. Mereció la pena solo por el paseo por el Gran Canal sin las aglomeraciones de los vaporettos.
Por cierto, cenamos un par de veces muy bien en la pizzeria que estaba al lado del hotel.
El precio como todos los hoteles en Venecia, abusivo para la calidad del hotel, pero estamos en Venecia, y eso se paga.
En definitiva, hotel aceptable muy bien situado, y además ¿qué importa el hotel si estás en Venecia?.
- Falier Hotel Venice
