Acabo de volver de una estancia de cinco días con mi esposa en Casa Verardo.
Para empezar, llegamos realmente tarde (5 de la mañana) debido a un enorme retraso en el vuelo. No hubo problema, llamamos y, en medio minuto, allí estaba el recepcionista de noche, que nos dio la bienvenida y nos registró rápidamente.
EL hotel en sí es un auténtico Palazzo, totalmente restaurado entre 2001 y 2004, así que el lugar es prácticamente inmaculado y literalmente a un minuto de la plaza de San Marco, pero en un barrio muy tranquilo y acogedor, con vistas a un pequeño canal.
Las habitaciones van desde suites estupendas a habitaciones dobles de lujo de tamaño francés, muy acogedoras. Estábamos en una habitación francesa, pequeña, pero es lo que llamo una “habitación Deluxe”: lámpara de araña, muebles por todas partes, cama de tamaño francés, minibar, secador, totalmente decorada al estilo veneciano. Todo esto por 120 € por noche, en temporada alta en Venecia (Bienale, Mostra y Regata Storica).
El desayuno continental consistía en café (solo, con leche, cappuccino, no importa cuántos quieras) recién hecho con cruasanes rellenos de mermelada, zumo de naranja, jamón, queso, pan, cereales, etc.
El personal era maravilloso, se puede decir que más allá de las responsabilidades normales. Hasta nos reservaron los Itinerarios Secretos del palacio Doge, nos recomendaron buenos restaurantes, qué comida comprar, etcétera.
Después de pagar, pudimos dejar allí nuestro equipaje y usar el baño hasta que fue la hora de ir al aeropuerto, y cuidaron personalmente de una bolsa que contenía artículos muy frágiles (cristal de Murano y máscaras venecianas).
Cuando nos marchamos, nos dijeron “Que tengan buen viaje y, por favor, recuerden”. Podéis estar seguros de que recordaremos vuestro encantador hotel y volveremos en unos meses.