Está a 5 minutos del Puente Rialto andando y a otros 10 de la Estación de Santa Lucía. Nuestra habitación sólo tenía una pequeña ventana que daba al patio de entrada. Pero, os aseguramos que nunca hemos dormido tan bien en un hotel. La habitación era pequeña y limpia, así como su cuarto de baño (se notaba que habían hecho una reforma recientemente). Aún así, nos consta que tienen otro tipo de habitaciones más grandes, pero nosotros buscábamos algo económico. El desayuno cuesta 5 euros por persona y os lo llevan a la habitación. Nosotros desayunamos el primer día pero cuando vimos que la calle principal está repleta de cafetería y pastelería, ancha es Castilla.... Los dulces/pasteles de Venecia igual de deliciosos que sus helados.
El personal de hotel muy amable y simpático. Si volvemos, a menos que encontremos algo más barato, repetiremos pero contacteremos con ellos antes de reservar por la web (fue el consejo que nos dio el propietario).
NOTA: Al fina de la calle, la Strata Nuova, justo antes de un puente hay un pequeño supermercado donde podréis comprar de todo. Y, un poco más adelante, en dirección a la estación en una pequeña calle está la pizzería El Arte de la Pizza. La mejor que hemos probado en Venecia.
